El Gobierno Canario
restaura un cuadro de ánimas del XVIII hallado en Haría
El área de Cooperación y Patrimonio Cultural del Gobierno de
Canarias está restaurando en estos momentos un cuadro de ánimas del siglo XVIII
descubierto en la Iglesia de San Juan, en el municipio de Haría (Lanzarote).
El lienzo mide 1,90 por 2,53 aproximadamente, y el tiempo estimado
de restauración es de seis meses. El presupuesto destinado por parte del
Gobierno de Canarias es de 22.000 euros. María Aránzazu Gutiérrez Ávila, directora
general de Cooperación y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, ha
explicado que a esta pieza se le está haciendo una “intervención de urgencia”
con el fin de reubicarla en el Museo de Arte Sacro, en Haría.
El lienzo se está
restaurando en el taller de
Lo trasladamos al taller en
un rulo y le hemos hecho un empapelado de protección con papel japonés, y se le
dio la vuelta para trabajar el reverso, limpiarlo y quitarle una capa muy
fuerte que había endurecido el cuadro. Se le han hecho pruebas de limpieza y
nos dimos cuenta de que debajo del que creíamos que era el cuadro original
apareció un cuadro diferente. Alguien lo repintó de arriba abajo, cambió las
posiciones de los personajes, los ojos…y lo que se veía debajo del cuadro
inicial era mucho más bonito y más antiguo.
Se va a recuperar el más
antiguo. El otro quedará documentado fotográficamente”, explica una de las
técnicas que trabaja en la restauración de este lienzo. “Es habitual encontrar
cuadros de ánimas, pero no es tan normal descubrir lienzos repintados
totalmente como ha ocurrido con éste de San Juan, en Haría.
A veces se encuentran obras repintadas a medias, sólo las caras o
los cuerpos. Pero este lienzo que se ha descubierto está totalmente repintado.
Eso es sorprendente”, explica otra de las técnicos que trabajan en la recuperación
del cuadro. En la zona superior del lienzo vemos la parte celestial; en la
parte inferior están los condenados y el infierno. Hay un San Francisco y un
San Agustín, que median con las almas. Entre la parte celestial y la infernal,
en la que median el padre, el hijo y un grupo de santos y santas, está San
Miguel, que pesa las almas con la balanza, la Virgen y una especie de
representación de un alma que la va a salvar del purgatorio para llevarla al
cielo.