La casa de subastas Sotheby's adjudicó hoy una
amplia colección de obras impresionistas por un valor conjunto de 269,74
millones de dólares (183 millones de euros), en una noche en que la estrella
fue La mañana (Te Poipoi), un
paisaje tahitiano pintado por Paúl Gauguin que se adjudicó por 39,24 millones
de dólares (26,6 millones de euros). La firma británica había valorado esa obra
maestra del pintor post-impresionista francés Gauguin (1848-1903), adquirida
por el multimillonario estadounidense y coleccionista de arte Charles Payson, y
su esposa Joan Whitney, en 1945, entre los 40 y 60 millones de dólares (entre
27 y 40 millones de euros), una horquilla en la que no entró el precio final de
adjudicación. Gauguin trasladó al lienzo una exótica escena de dos jóvenes
tahitianas en una mañana de septiembre u octubre de 1892 y, con ello, creó la
que se considera una de las obras clave para entender el paso del impresionismo
al modernismo en el siglo XX.
Además de Gauguin, diversas obras del pintor y
escultor español Pablo Picasso (1881-1973) atrajeron la atención de los
participantes, especialmente
Der Wasserfall, del pintor
expresionista alemán Franz Marc (1880-1916), también atrajo una de las mayores
pujas, al adjudicarse finalmente por 20,2 millones de dólares (13,7 millones de
euros). Se vendieron igualmente Femmes
dans un jardín, del francés Pierre Auguste Renoir (1841-1919), por
12,2 millones (8,2 millones de euros), Le
fermier et son épouse, del español Joan Miró (1893-1983), y Le Palais Dario, del impresionista
francés Claude Monet (1840-1926), ambos por 10,4 millones de dólares (7,06
millones de euros).
Además, Espagnole
(Buste), del pintor francés y creador del fauvismo Henri Matisse
(1869-1954), y Die Grüner Brücke,
del germano-americano Lyonel Feininger (1871-1956), fueron vendidos ambos por
10,12 millones de dólares (6,87 millones de euros). En la subasta neoyorquina
hubo ocasión también para la adjudicación de obras de Pissarro, Rodin, Signac,
Sisley, Redon, Corot, Lipchitz, Juan Gris, Léger, Giacometti, Cézanne o Van
Dongen. Sin embargo, quedaron sin vender 20 de las 76 obras que se subastaban,
entre las que se encontraban algunas de las que habían levantado mayores
expectativas, como La Lampe
de Picasso, pero también Enfant assis en
robe bleue de Renoir, y Paysage
aux Trois Arbres, de Gauguin, que Sotheby's había valorado en ambos
casos en entre 9 y 12 millones de dólares (entre 6 y 8 millones de euros).
Tampoco se vendió Femme Assise o La
bonne de derain ambas obras de Picasso, valoradas entre 4 y 6
millones de dólares (entre 2,7 y 4 millones de euros), ni L'écho, del francés George Braque
(1882-1963), por la que la casa calcula sacar entre 15 y 20 millones de dólares
(entre 10 y 13,5 millones de euros). Asimismo, tampoco se vendieron otras de
Magritte, Miró, Matisse o Max Ernst.
El director del departamento de arte
impresionista y moderno de Sotheby's, David Norman, explicó, tras la subasta,
que "ha habido buenos momentos, como con -la venta de la escultura de-
Picasso, y también malos, como con Gauguin", y justificó que los precios
fijados para la subasta estaban calculados "en función de la expectativas
de mercado".
Además de la venta realizada por Sotheby's, la
otra gran casa de subastas internacional, Christie's, realizó los días 6 y 7 de
noviembre remates similares de importantes obras de arte moderno e
impresionista, por los que recaudó casi 500 millones de dólares (339,6 millones
de euros).
El artista estrella de la venta de Christie's
fue Matisse, de quien en las dos jornadas de ventas, se remataron a precios
récord dos de sus obras, Odalisca,
por 30 millones de dólares (20,6 millones de euros) y Figure assise, tapis rayé, por 3,2
millones de dólares (2 millones de euros).